Traspasos · Jubilación

Traspaso de negocio por jubilación: cuándo empezar y cómo hacerlo

Un negocio en marcha puede traspasarse. Un negocio cerrado se convierte en una liquidación.

Traspaso de negocio por jubilación: el titular de una ferretería entrega las llaves a su sucesor

Cuando el dueño de un negocio se jubila, no siempre tiene que bajar la persiana. El traspaso de negocio por jubilación permite que otra persona continúe la actividad. También puede venderlo, buscar un sucesor, conservar el local y alquilarlo, o cerrar y liquidar sus activos. Jubilación y traspaso de negocio van de la mano cuando la salida se prepara con tiempo.

Después de 20, 30 o incluso 40 años detrás de un mostrador, en un taller, en una peluquería, en un restaurante, en una tienda o al frente de una empresa, llega un momento inevitable: la jubilación.

«Jubilarse no significa necesariamente cerrar el negocio.»

Un negocio en funcionamiento puede venderse o traspasarse con un valor importante precisamente porque está funcionando: tiene clientes, proveedores, instalaciones, reputación, ubicación, conocimientos, procedimientos y una historia detrás.

La jubilación es uno de los motivos más comprensibles para poner un negocio en traspaso. El comprador puede entender que detrás de la operación no hay necesariamente un problema de rentabilidad, sino simplemente el final de la etapa profesional de su propietario.

«Para conseguir una buena venta, un buen traspaso o un buen alquiler, hay que prepararlo.»

En esta guía de tratosynegocios.es repasamos cómo traspasar un negocio por jubilación: las opciones, cuándo empezar, qué revisar, cómo preparar el negocio, qué ocurre con el alquiler, los trabajadores, las licencias, los impuestos y qué hacer si finalmente no aparece comprador.

¿Qué hacer con tu negocio cuando te jubilas?

No existe una única forma de salir de un negocio. Dependiendo de la situación personal, económica y jurídica del propietario, pueden existir varias alternativas.

1. Traspasar el negocio

Traspasar el negocio es la opción más habitual cuando existe un negocio en funcionamiento y otra persona está dispuesta a continuar la actividad.

El comprador puede adquirir, según lo pactado:

  • Equipamiento.
  • Mobiliario.
  • Maquinaria.
  • Existencias.
  • Cartera de clientes.
  • Nombre comercial o marca, si procede.
  • Web y dominios.
  • Redes sociales.
  • Teléfono comercial.
  • Sistemas de gestión.
  • Contratos que puedan transmitirse.
  • Know-how y conocimientos del funcionamiento.
  • Y, cuando corresponda, la posición contractual respecto al local.

El objetivo es que el comprador pueda continuar explotando una actividad que ya existe.

2. Vender el negocio por jubilación

En algunos casos se habla de «vender el negocio» en lugar de «traspasarlo». Aquí conviene distinguir qué se está vendiendo realmente, porque vender un negocio por jubilación puede hacerse de varias formas.

No es lo mismo transmitir una unidad económica que vender únicamente maquinaria, mobiliario, existencias o determinados activos.

La estructura jurídica y fiscal de la operación puede cambiar completamente según qué elementos se transmitan. Por eso conviene que la gestoría o asesoría determine antes de firmar cómo debe estructurarse.

La Agencia Tributaria señala que la transmisión de todo el patrimonio empresarial o de una unidad económica autónoma capaz de desarrollar una actividad por sus propios medios puede quedar no sujeta a IVA, mientras que la mera cesión de bienes o derechos puede tener otro tratamiento.

3. Vender las participaciones de la sociedad

Este escenario puede pasar desapercibido. Si el negocio está explotado mediante una sociedad limitada, la jubilación del propietario no implica necesariamente que haya que «traspasar el local y las máquinas».

Puede existir la posibilidad de transmitir las participaciones de la sociedad a otro comprador. En ese caso, la operación es diferente porque el comprador puede adquirir la sociedad y, con ella, su estructura empresarial, activos, contratos y obligaciones.

Es una operación que requiere especial revisión contable, fiscal y jurídica. No debe confundirse la venta de un negocio explotado como autónomo con la venta de las participaciones de una sociedad.

4. Relevo generacional en el negocio familiar

Otra posibilidad es que un hijo, hija, familiar u otra persona cercana continúe el negocio. Puede ser una buena forma de conservar una actividad que lleva décadas vinculada a una familia, pero también requiere planificación.

No basta con entregar las llaves. Hay que determinar:

  • Quién será el nuevo titular.
  • Qué se transmite.
  • A qué precio.
  • Si existe financiación.
  • Cómo se repartirán los bienes.
  • Qué ocurre con el local.
  • Qué ocurre con los trabajadores.
  • Qué obligaciones pendientes existen.
  • Qué consecuencias fiscales tiene la operación.

Cuando existe familia de por medio, además, conviene separar la relación familiar de la operación empresarial.

5. Jubilarse y conservar el local

Si el propietario es también dueño del inmueble, puede existir una alternativa especialmente interesante: dejar de explotar el negocio pero conservar el local.

El negocio puede traspasarse y el inmueble puede permanecer en propiedad del jubilado mediante un nuevo alquiler al comprador, si la operación se estructura correctamente. De esta forma pueden existir dos resultados diferentes:

Ingresos procedentes del traspaso + renta mensual del local.

No siempre será la opción adecuada, pero merece ser estudiada antes de venderlo todo.

6. Cerrar el negocio por jubilación y liquidar

También existe la posibilidad de cerrar. En ese caso habrá que liquidar:

  • Existencias.
  • Maquinaria.
  • Mobiliario.
  • Vehículos.
  • Equipos informáticos.
  • Herramientas.
  • Otros activos.

También habrá que gestionar las bajas, contratos, suministros, trabajadores y obligaciones fiscales.

«Hay una diferencia importante: cerrar un negocio no es lo mismo que traspasarlo.»

Cuando desaparece la actividad, también pueden desaparecer rápidamente el flujo de clientes, la continuidad comercial y buena parte del valor que tenía el negocio en funcionamiento. Por eso, antes de cerrar, merece la pena comprobar si existe una persona interesada en continuar.

Jubilación activa: seguir con el negocio mientras aparece comprador

Jubilarse siendo autónomo tampoco tiene por qué ser un interruptor de encendido y apagado.

Existen fórmulas de compatibilidad entre pensión y trabajo, y las reglas de jubilación activa cambiaron en 2025. La Seguridad Social contempla actualmente distintos porcentajes de compatibilidad y situaciones específicas para trabajadores autónomos, por lo que el caso concreto debe calcularse antes de tomar una decisión.

«Otra fórmula es la jubilación demorada: retrasar la jubilación mientras aparece comprador. Cada año completo de demora aumenta la pensión.»

Por eso, si todavía quieres trabajar unos meses o años mientras encuentras comprador, no conviene tomar la decisión basándose únicamente en lo que le ocurrió a otro autónomo. La gestoría y la Seguridad Social deben calcular tu situación concreta.

¿Cuándo empezar a preparar el traspaso por jubilación?

Calendario para preparar el traspaso del negocio antes de la jubilación

Una de las mayores equivocaciones es pensar:

«Me jubilo en diciembre; en octubre pongo el negocio en venta.»

Puede salir bien, pero estás introduciendo una presión innecesaria. Un traspaso, una venta o el alquiler del local pueden necesitar tiempo para:

  • Preparar la documentación.
  • Ordenar las cuentas.
  • Revisar el contrato de alquiler.
  • Comprobar licencias y autorizaciones.
  • Preparar el negocio.
  • Fijar un precio razonable.
  • Publicar el anuncio.
  • Encontrar interesados.
  • Realizar visitas.
  • Negociar.
  • Preparar el contrato.
  • Resolver las condiciones con el propietario del local.
  • Formalizar la transmisión.
  • Hacer la entrega.

Por eso, como orientación práctica, empezar entre 6 y 12 meses antes permite trabajar con mucha más tranquilidad. Y si el negocio es grande, tiene trabajadores, maquinaria importante, varios locales, una sociedad o un contrato de alquiler complejo, puede ser conveniente empezar incluso antes. Si quieres vender el negocio antes de jubilarte, cuenta hacia atrás con ese margen.

Un calendario práctico para preparar la jubilación

  1. Entre 12 y 9 meses antesEmpieza a preparar la salida. Consulta con la gestoría tu situación de jubilación. Calcula la pensión prevista. Revisa el contrato de alquiler. Haz inventario. Ordena documentación. Revisa licencias y contratos importantes. Comprueba préstamos y financiación. Analiza la facturación de los últimos años. Valora el negocio. Todavía no estás vendiendo: estás preparando el terreno.
  2. Entre 9 y 6 meses antesEs el momento de poner el negocio presentable: reparaciones pendientes, limpieza, orden, imagen exterior, fotografías, documentación, inventario, información económica, proveedores y condiciones del alquiler. Y puedes empezar a preparar el anuncio.
  3. Entre 6 y 3 meses antesAquí comienza la comercialización. Publica el negocio y empieza a recibir interesados. Las visitas deben hacerse con cierto orden y, especialmente cuando se trata de un negocio con información sensible, conviene evitar entregar datos innecesarios a cualquier persona que simplemente pregunte por curiosidad.
  4. Últimos mesesCuando aparece un comprador real: se negocia el precio, se define exactamente qué se transmite, se revisan el alquiler y los trabajadores, se acuerda la forma de pago, se prepara el contrato, se establece la fecha de entrega, se determina qué ocurre con existencias y stock, se fija el acompañamiento al comprador y se prepara el cambio de titularidad y las bajas correspondientes.

En tratosynegocios.es defendemos una idea sencilla:

Primero se conoce la oportunidad. Después se verifica el interés. Y antes de entregar información sensible se formalizan las condiciones necesarias.

No entregues las llaves, documentación, maquinaria o negocio antes de cumplir las condiciones pactadas y verificar el pago.

El último año antes de jubilarte: no dejes caer el negocio

El titular mantiene el negocio en marcha el último año antes de jubilarse

Existe una tentación cuando alguien sabe que va a jubilarse: dejar de invertir.

«Ya me jubilo, así que no voy a gastar más.»

El problema es que el comprador verá precisamente el resultado de esa decisión. Si durante el último año:

  • Se reduce el horario.
  • Se pierde clientela.
  • Se dejan de reponer productos.
  • Se abandonan reparaciones.
  • Se deteriora el local.
  • Se pierden proveedores.
  • Se reducen servicios.

el negocio puede parecer menos atractivo.

El comprador no compra solamente los años que has trabajado. Compra lo que encuentra cuando entra por la puerta.

Por eso conviene mantener la actividad con normalidad mientras se prepara el traspaso o la venta.

Qué se transmite en un traspaso de negocio

Inventario de lo que se transmite en el traspaso de un negocio

No se puede valorar correctamente un negocio si no se sabe qué entra en la operación. Haz una lista. Puede incluir:

  • Local, si también se vende.
  • Derecho de uso del local.
  • Mobiliario.
  • Maquinaria.
  • Herramientas.
  • Existencias.
  • Vehículos.
  • Ordenadores.
  • TPV.
  • Página web.
  • Dominio.
  • Redes sociales.
  • Marca.
  • Teléfono comercial.
  • Base de clientes, cuando legalmente proceda.
  • Contratos.
  • Licencias o autorizaciones transmisibles.
  • Personal.
  • Proveedores.
  • Cartera comercial.
  • Know-how.

Y también hay que identificar qué no se incluye. Esto es fundamental. No es lo mismo anunciar:

Así«Se traspasa negocio por jubilación.»
Que así«Se transmite negocio en funcionamiento con maquinaria, mobiliario, existencias, web, marca y continuidad del alquiler.»

Cuanto más claro sea el traspaso, la venta o el alquiler, menos problemas aparecerán después.

No olvides los activos digitales

Hoy un negocio no termina en la puerta del local. También puede tener valor:

  • Página web.
  • Dominio.
  • Google Business Profile.
  • Redes sociales.
  • Correo electrónico comercial.
  • Número de teléfono.
  • Software.
  • Base de datos.
  • Sistemas de reservas.
  • Tienda online.
  • Perfiles en plataformas.
  • Fotografías y contenido.
  • Marca registrada.

Todo ello debe inventariarse y determinar qué puede transmitirse legalmente y bajo qué condiciones.

Especial atención merece la información de clientes. Una base de datos no es simplemente un archivo que se entrega al comprador. Hay que revisar las obligaciones aplicables en materia de protección de datos y determinar qué información puede transmitirse y cómo.

¿Qué hacemos con las existencias?

El stock puede representar una parte importante del valor de un negocio. Pero no debe mezclarse automáticamente con el precio del traspaso. Hay varias posibilidades:

Stock incluido
  • Se pacta que determinadas existencias forman parte del precio.
Stock valorado aparte
  • Se fija un precio por el negocio y, en la fecha de entrega, se realiza un inventario para valorar las existencias.
Liquidación previa
  • El propietario reduce el stock antes de entregar el negocio.

Lo importante es que quede claro. Una frase tan sencilla como «el stock está incluido» puede generar problemas si después nadie sabe qué significa exactamente.

El contrato de alquiler en el traspaso del local por jubilación

Revisión del contrato de alquiler del local antes del traspaso por jubilación

Este es uno de los puntos que más puede afectar a un traspaso. Antes de publicar el anuncio hay que saber:

  • Cuánto tiempo queda.
  • Cuál es la renta actual.
  • Si existen actualizaciones.
  • Si existe cláusula de cesión.
  • Si se exige comunicación al propietario.
  • Si existen garantías.
  • Si hay aval.
  • Si existen deudas.
  • Qué ocurre con la fianza.
  • Qué condiciones tendrá el comprador.

En los contratos firmados desde 1995, salvo que el propio contrato diga otra cosa, la ley permite ceder el local de negocio sin el consentimiento del propietario, notificándoselo de forma fehaciente en el plazo de un mes. A cambio, el propietario tiene derecho a subir la renta un 20 %.

En los locales de negocio, además, hay que prestar especial atención a contratos antiguos. Los arrendamientos de local celebrados antes del 9 de mayo de 1985 tienen un régimen transitorio específico y, en determinados supuestos, la jubilación del arrendatario puede provocar la extinción del contrato, salvo las reglas de subrogación previstas.

Si tienes un local de renta antigua, no anuncies el traspaso por jubilación sin revisarlo profesionalmente.

Un contrato de alquiler que parecía una ventaja puede convertirse en el principal problema de la operación.

Si el local es tuyo: vender, traspasar o alquilar al jubilarte

Ser propietario del inmueble cambia completamente el escenario.

  • Vender negocio + localEl comprador adquiere la actividad y el inmueble. Es una salida sencilla desde el punto de vista patrimonial, aunque supone desprenderse también de un activo inmobiliario.
  • Traspasar y alquilarEl negocio cambia de manos pero el inmueble permanece en tu patrimonio. Puede permitirte obtener el importe del traspaso y una renta mensual. La operación debe estructurarse correctamente para que el comprador tenga seguridad sobre la continuidad en el local.
  • Vender el local despuésOtra posibilidad es mantenerlo inicialmente alquilado y estudiar una venta posterior. Esto puede convertir el local en un activo de inversión con un negocio funcionando dentro. No obstante, la rentabilidad, fiscalidad y condiciones concretas deben calcularse individualmente.

Y si el local es grande y nadie lo quiere entero, puede alquilarse por partes: lo explicamos en la guía de los espacios compartidos.

Traspaso de un negocio con trabajadores por jubilación

Si existen empleados, este apartado debe estudiarse antes de anunciar el negocio.

En una verdadera sucesión de empresa por jubilación, el cambio de titularidad no extingue por sí mismo las relaciones laborales y el nuevo empresario puede quedar subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior. El artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores regula además las responsabilidades correspondientes.

Por tanto, no conviene anunciar «Se traspasa negocio con tres empleados» sin haber calculado exactamente qué implica. Hay que conocer:

  • Antigüedad.
  • Salarios.
  • Jornada.
  • Contratos.
  • Vacaciones pendientes.
  • Convenio colectivo.
  • Coste laboral.
  • Situaciones especiales.
  • Obligaciones pendientes.

Y si el negocio finalmente se cierra, la situación es diferente: la jubilación del empresario puede constituir una causa específica de extinción de contratos cuando se cumplen sus requisitos, con las consecuencias laborales correspondientes, entre ellas una indemnización de un mes de salario por trabajador. Debe gestionarse con asesoramiento laboral.

Todo el detalle en Un negocio con trabajadores.

Deudas, proveedores y licencias antes de traspasar el negocio

Proveedores, contratos y suministros

El comprador también necesita saber cómo funciona el negocio por detrás. Conviene preparar una relación de:

  • Proveedores principales.
  • Condiciones de compra.
  • Contratos vigentes.
  • Mantenimientos.
  • Renting.
  • Leasing.
  • Alarmas.
  • TPV.
  • Telefonía.
  • Internet.
  • Software.
  • Seguros.
  • Suministros.
  • Servicios externos.

No todos los contratos se transmiten automáticamente. Por eso es mejor descubrirlo antes de firmar.

Deudas, préstamos y obligaciones pendientes

Otro punto que no puede faltar. Antes de negociar hay que saber si existen:

  • Préstamos.
  • Leasing.
  • Renting.
  • Deudas con proveedores.
  • Deudas tributarias.
  • Cuotas pendientes.
  • Facturas pendientes.
  • Reclamaciones.
  • Avales.
  • Obligaciones contractuales.

El comprador debe saber qué está adquiriendo y qué queda fuera. Y el vendedor debe saber qué responsabilidades conserva después de la transmisión.

Ten en cuenta que quien adquiere un negocio en marcha puede llegar a responder de las deudas tributarias y de Seguridad Social del anterior titular. Por eso, antes de firmar, conviene aportar los certificados de estar al corriente con Hacienda y con la Seguridad Social: protegen al comprador y dan confianza a la operación.

No hay que confiar en un «eso ya lo arreglaremos después». Lo que queda pendiente debe identificarse y regularse.

¿Y si el negocio tiene una licencia especial?

Hay actividades en las que la licencia, autorización o habilitación administrativa es especialmente importante. Puede ocurrir en determinados negocios relacionados con:

  • Hostelería.
  • Sanidad.
  • Alimentación.
  • Talleres.
  • Actividades industriales.
  • Centros educativos.
  • Actividades profesionales reguladas.
  • Actividades sujetas a autorizaciones específicas.

Una licencia vinculada a una persona, a un local o a unas determinadas condiciones no debe darse por transmisible automáticamente. Hay que comprobarlo antes de anunciar el negocio como «con licencia».

El relevo: el conocimiento del propietario también tiene valor

Relevo generacional: el titular enseña el oficio al nuevo dueño del negocio

Hay negocios que no funcionan solamente por las máquinas. Funcionan porque el propietario sabe:

  • Qué proveedor responde.
  • Qué producto se vende más.
  • Qué cliente necesita atención especial.
  • Qué época del año es mejor.
  • Qué errores hay que evitar.
  • Cómo resolver una avería.
  • Cómo preparar un producto.
  • Qué precios funcionan.
  • Cómo negociar.
  • Qué clientes vuelven cada semana.

Ese conocimiento puede perderse el día que el propietario se marcha. Por eso el traspaso por jubilación tiene una ventaja especial: se puede preparar una transición. Por ejemplo:

«Durante las primeras cuatro semanas acompañaré al nuevo titular para presentarle proveedores, clientes habituales y funcionamiento del negocio.»

No hay una fórmula universal. Puede ser una semana, un mes, dos meses, determinadas horas, una formación concreta o un acompañamiento durante la transición.

Si se acuerda algo, debe quedar escrito.

Impuestos al traspasar un negocio por jubilación

Cálculo de los impuestos del traspaso de un negocio por jubilación en la gestoría

Este es uno de los puntos donde más fácilmente se puede cometer un error. El propietario puede pensar:

«Si vendo por 80.000 €, tengo 80.000 €.»

No necesariamente. La tributación dependerá de la estructura de la operación, de qué elementos se transmitan, de cómo se realice la transmisión y de las circunstancias del propietario.

Además, existen situaciones fiscales específicas para mayores de 65 años. Por ejemplo, la Agencia Tributaria establece una exención para determinadas ganancias patrimoniales obtenidas por mayores de 65 años cuando el importe de la transmisión se destina, dentro del plazo establecido, a constituir una renta vitalicia asegurada. Existe un límite máximo de 240.000 € por contribuyente para esta reinversión y deben cumplirse las condiciones previstas legalmente.

Esto no significa que cualquier traspaso quede automáticamente exento. Es un supuesto que debe estudiarse individualmente.

Si el sucesor es un hijo o una hija, también hay reglas propias: cuando el titular tiene 65 años o más y deja de dirigir el negocio, la donación puede no tributar en el IRPF y tener una reducción importante en el impuesto de donaciones, con requisitos para los dos.

Y al entregar el negocio, no olvides las bajas: en Hacienda, la baja de autónomo por jubilación, y el cambio de titular de suministros y seguros.

Por eso, antes de fijar definitivamente el precio, pide a tu asesoría que calcule:

Precio de transmisión → impuestos y gastos → cantidad neta que realmente queda.

Ese es el número que importa para planificar la jubilación.

El precio no debe decidirse solamente por lo que has trabajado

Esta es probablemente una de las partes más difíciles para un propietario. Puedes llevar 30 años trabajando. Pero el comprador no está comprando tus 30 años. Está comprando el valor económico que queda hoy en el negocio. Hay que analizar:

  • Beneficios.
  • Facturación.
  • Clientela.
  • Ubicación.
  • Alquiler.
  • Equipamiento.
  • Estado del local.
  • Marca.
  • Reputación.
  • Dependencia del propietario.
  • Trabajadores.
  • Potencial.
  • Competencia.
  • Contratos.
  • Existencias.
  • Rentabilidad.

Y separar claramente:

Valor sentimental ≠ valor de mercado.

Puedes haber construido algo extraordinario durante décadas. Precisamente por eso merece la pena valorarlo correctamente. Puedes ampliar este punto en nuestra guía Cómo valorar un traspaso.

Cómo anunciar un negocio que se traspasa por jubilación

La jubilación puede ser precisamente una de las mejores explicaciones para el anuncio. No hace falta esconderla. Un ejemplo:

«Traspaso por jubilación de negocio con 25 años de actividad, clientela consolidada y local totalmente equipado.»

Un negocio en traspaso por jubilación transmite algo diferente a «Se traspasa por problemas personales». El motivo real de la operación puede ayudar al comprador a entenderla. Pero el anuncio debe aportar mucho más:

  • Actividad.
  • Ubicación.
  • Superficie.
  • Alquiler.
  • Antigüedad.
  • Facturación, si decides publicarla y puede acreditarse.
  • Equipamiento.
  • Número de empleados, si decides publicarlo.
  • Licencias.
  • Condiciones del traspaso.
  • Precio.
  • Qué está incluido.
  • Fotografías reales.

Puedes consultar también nuestra guía sobre cómo publicar un anuncio que venda.

El escaparate también puede ayudarte

No todos los compradores están buscando activamente en Internet. A veces están delante del propio negocio.

  • Un cliente habitual puede pensar: «Siempre he querido montar algo así».
  • Un trabajador de la zona puede conocer a alguien interesado.
  • Un vecino puede tener un familiar buscando una oportunidad.

Por eso un cartel de SE TRASPASA puede funcionar como una segunda vía de captación. En tratosynegocios.es puedes utilizar un cartel con la referencia del anuncio, evitando poner públicamente un teléfono personal. El interesado ve la oportunidad, entra en el portal y busca la referencia.

Puedes descargar gratuitamente nuestras plantillas de carteles para negocios.

La seguridad debe estar por encima de las prisas

La jubilación genera una fecha límite. Y una fecha límite puede generar presión. Pero no debería provocar una mala operación. Antes de aceptar una oferta conviene comprobar:

  • Quién es el comprador.
  • Qué pretende adquirir.
  • Cómo va a financiarlo.
  • Qué cantidad entrega.
  • Qué queda pendiente.
  • Qué ocurre si no consigue financiación.
  • Cuándo se entregan las llaves.
  • Cuándo se transmite el negocio.
  • Qué ocurre con el alquiler.
  • Qué ocurre con los trabajadores.
  • Qué documentación se entrega.
  • Qué obligaciones conserva cada parte.

Y algo fundamental:

No entregues el control del negocio porque alguien diga que mañana te paga.

Las condiciones económicas y la entrega deben quedar documentadas. Para operaciones importantes, puede ser recomendable contar con asesoramiento jurídico y formalizar la documentación correspondiente, incluso mediante notaría cuando las circunstancias lo aconsejen.

¿Y si no encuentro comprador antes de jubilarme?

También hay que contemplar este escenario. Puedes haber empezado un año antes y llegar a tres meses de la jubilación sin comprador. No significa necesariamente que el negocio no tenga valor. Puede significar que:

  • El precio es demasiado elevado.
  • El anuncio no está llegando al público adecuado.
  • El alquiler es demasiado alto.
  • El contrato ofrece poco tiempo.
  • El negocio depende demasiado del propietario.
  • Se está vendiendo demasiado contenido.
  • Falta financiación.
  • La actividad necesita una adaptación.
  • La ubicación limita el número de compradores.

En ese momento hay que analizar la situación. Las alternativas pueden ser:

  1. Continuar temporalmenteCon la jubilación activa, o retrasando la jubilación.
  2. Revisar el precio
  3. Mejorar el anuncio
  4. Separar negocio y local
  5. Buscar otro perfil de comprador
  6. Estudiar una sucesión familiar
  7. Alquilar el local
  8. Liquidar parte de los activos
  9. Cerrar ordenadamente

Cerrar debe ser una decisión, no una consecuencia automática de no encontrar comprador en las primeras semanas.

Cuando la jubilación llega de repente

No todas las jubilaciones se pueden planificar durante un año. Puede aparecer una situación personal que obligue a dejar la actividad mucho antes: problemas familiares, un cambio personal, la necesidad de abandonar la actividad, la incapacidad para continuar, un fallecimiento o circunstancias económicas.

En estos casos la estrategia cambia. Lo primero es proteger el negocio y evitar que se deteriore mientras se decide qué hacer.

Si el propietario fallece, por ejemplo, la transmisión del negocio puede pasar al ámbito sucesorio y las obligaciones tributarias pendientes pueden afectar a los herederos o a la herencia yacente. La propia Agencia Tributaria contempla específicamente la transmisión del negocio por fallecimiento.

Por eso también es recomendable que un empresario tenga preparada una mínima carpeta de continuidad con:

  • Contratos.
  • Claves y accesos empresariales.
  • Datos de proveedores.
  • Información bancaria necesaria.
  • Pólizas.
  • Licencias.
  • Contabilidad.
  • Inventario.
  • Información de trabajadores.
  • Datos del alquiler.
  • Información sobre préstamos.

No se trata de pensar en lo peor. Se trata de que, si algún día ocurre, el negocio no desaparezca por falta de información.

Los errores más habituales al jubilarse y traspasar un negocio

  • Esperar hasta el último momentoLa fecha de jubilación no debería ser la fecha de inicio del proceso.
  • Dejar deteriorar el negocioEl comprador verá el negocio que existe hoy, no el que existía hace diez años.
  • No revisar el alquilerPuede ser el principal activo o el principal problema de la operación.
  • No calcular los impuestosEl precio anunciado no es necesariamente el dinero que terminará en tu bolsillo.
  • No definir qué incluye el traspasoMaquinaria, stock, web, marca, teléfono, vehículo y otros activos deben quedar perfectamente identificados.
  • No revisar las obligaciones pendientesPréstamos, proveedores, trabajadores y contratos deben analizarse.
  • Entregar las llaves demasiado prontoLa entrega debe producirse cuando corresponda según lo pactado y con las condiciones económicas correctamente cumplidas.
  • Contar demasiada información a cualquieraUna persona que pregunta por un negocio no necesariamente es un comprador.
  • Pensar que todo vale lo mismo por llevar muchos años abiertoLa antigüedad puede aportar valor, pero no sustituye al análisis económico.
  • No preparar la transiciónEl comprador puede necesitar aprender cómo funciona realmente el negocio.
La doctrina de tratosynegocios.es La jubilación no tiene por qué ser el final del negocio

Después de décadas trabajando, llega un momento en el que el propietario tiene derecho a pensar en sí mismo. Pero eso no significa que todo lo construido tenga que desaparecer. Una tienda puede seguir abierta. Un taller puede continuar trabajando. Un restaurante puede conservar su clientela. Una peluquería puede seguir atendiendo a sus clientes.

Creemos que un traspaso por jubilación debe hacerse con tiempo, información y seguridad. Nuestra recomendación es sencilla: no esperes a estar obligado a cerrar para empezar a buscar comprador.

  1. Prepara el negocio.
  2. Ordena la documentación.
  3. Revisa el alquiler.
  4. Calcula el valor.
  5. Consulta a tu gestoría.
  6. Decide qué quieres conservar y qué quieres transmitir.
  7. Prepara un traspaso o una venta realista.

La jubilación no debería empezar el día que bajas la persiana. Debería empezar mucho antes, cuando todavía tienes el negocio abierto, los clientes entrando y la actividad funcionando. Ese es precisamente el momento en el que tu negocio puede tener más valor para quien quiera comprarlo o traspasarlo.

Lectura siguiente: Técnicas y tips de venta, traspaso y alquiler: qué no debes hacer.

Preguntas frecuentes sobre el traspaso de un negocio por jubilación

  • ¿Cuándo debo empezar a preparar el traspaso por jubilación? Como orientación práctica, conviene empezar entre 6 y 12 meses antes, aunque los negocios con trabajadores, sociedades, contratos complejos, licencias especiales o inmuebles pueden requerir más tiempo.
  • ¿Tengo que cerrar el negocio para jubilarme? No. De hecho, si el objetivo es transmitir un negocio en funcionamiento, normalmente tiene sentido mantener la actividad mientras se busca comprador.
  • ¿Es mejor traspasar o cerrar el negocio por jubilación? Son operaciones diferentes. Un negocio en funcionamiento puede transmitir determinados activos, relaciones y una estructura empresarial que pueden perder valor si se cierra antes. La decisión depende de las circunstancias económicas, fiscales y personales.
  • ¿Se paga IVA en el traspaso de un negocio? No existe una respuesta única. La Agencia Tributaria distingue entre la transmisión de una unidad económica autónoma y la mera cesión de bienes o derechos. Por eso hay que analizar qué se transmite realmente antes de emitir facturas o fijar las condiciones económicas.
  • ¿Los mayores de 65 años no pagan impuestos por traspasar el negocio? No debe interpretarse así. Existen determinados beneficios fiscales para mayores de 65 años, entre ellos la posibilidad de aplicar una exención sobre determinadas ganancias cuando se cumplen los requisitos de reinversión en una renta vitalicia.
  • ¿Qué pasa con un local de renta antigua al jubilarme? Los contratos de local anteriores al 9 de mayo de 1985 tienen reglas específicas y la jubilación puede tener consecuencias sobre su duración. Deben revisarse antes de anunciar el negocio.
Traspaso por jubilación cerrado: el titular saliente y el nuevo se dan la mano
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Quizá tu jubilación sea precisamente la oportunidad que otra persona estaba buscando para empezar.
Consulta los anuncios publicados: traspasos · ventas · alquileres

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